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Datos Biográficos

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Myr_Galo_Miño

El 6 de febrero de 1953, la ciudad de Guaranda, nace Galo Edmundo, sus padres: el señor Galo Miño, nacido en Latacunga, y la distinguida dama doña Carolina Jarrín, oriunda de Guaranda.

Sus hermanos son: Magdalena, Susana, Yolanda, Raquel, Consuelo, María Elena, Fátima, Bernarda, Byron y Marcelo Miño Jarrín.

Los estudios primarios los realizó en su ciudad natal en la escuela «Gustavo Lemus», y los secundarios en el colegio «Pedro Carbo» de la ciudad de Guaranda. Se graduó de bachiller en Humanidades Modernas en el año 1970.

Héroe Policial motivado por una profunda inspiración policial y por una gran disposición al servicio de la sociedad, el 30 de septiembre de 1971 ingresa al Instituto Nacional de Policía, Escuela de Formación de Oficiales «General Alberto Enríquez Gallo», graduándose como Subteniente de Policía el 30 de junio de 1974. En calidad de Subteniente de Policía es designado al Grupo de Tránsito de Pichincha, lugar donde forjó sus primeros ideales; conoció a una distinguida y bella dama, doña Marcia Dolores Carrera, con quien contrae matrimonio civil el 13 de diciembre de 1979, consagrándolo al creador el 15 de diciembre del mismo año, en la ciudad de Quito, tuvo una hija, María Alexandra Miño Carrera,

Con decreto de 5 de enero de 1978, es ascendido al grado de teniente de Policía de Línea; y, el 1 de septiembre de 1982, por igual vía al grado de capitán de Policía de Línea.

El Mayor Galo Miño fue siempre un destacado deportista, se había coronado como Campeón Nacional en su deporte favorito. En 1983 fue denominado como el mejor deportista de Pichincha y el mejor deportista Amateur, por lo que la Policía Nacional le publicó una felicitación en la Orden General del 4 de enero de 1984.

En el año 1977, nuestro país frente al avance de la delincuencia se vio en la necesidad de extremar esfuerzos para detener la ola de actos delincuenciales y subversivos que debilitaban peligrosamente la seguridad interna.

En abril de 1984 fue designado a integrar el Grupo de Fuerzas Especiales de la Policía Nacional. Hasta el día de su muerte participó en numerosas operaciones policiales de combate a las organizaciones subversivas y terroristas. En la actualidad el Grupo de Intervención y Rescate, GIR, lleva su nombre como un justo reconocimiento a su entrega heroica en actos del servicio.

En agosto de 1984 viaja a la ciudad de Bogotá, Colombia, a participar en el III Congreso Sudamericano de Policías Uniformadas. En septiembre de 1985 viaja a la República de España a realizar el curso de Instrucción Policial. Por varias ocasiones ejerció en la institución el profesorado en las materias de Armas y Tiro y de Educación Física.

En la década de los años ochenta se intensificaron las acciones delincuenciales de tinte subversivo, teniendo mayor protagonismo el grupo auto denominado «Alfaro Vive Carajo». En términos generales los delitos fueron: asesinatos, asaltos y robos a bancos y establecimientos comerciales, secuestros, colocación de bombas explosivas, narcotráfico, robo de armas en instalaciones militares y policiales, asaltos a carros blindados, entre otras violaciones a la ley.

El jueves 11 de septiembre de 1986 la Central de Radio Patrullas reportó el robo de una camioneta Ford, color blanca; hecho cometido por dos individuos quienes abandonaron al propietario del vehículo, maniatado y amordazado, en el sector de Carcelén. Alrededor de las 09h30, siete individuos fuertemente armados, utilizando la camioneta robada, proceden a asaltar la sucursal del Banco de la Producción ubicada en la Av. 6 de Diciembre y Río Coca de la ciudad de Quito. Concluido el asalto y robo, tres o cuatro de los sujetos se embarcaron en la camioneta mientras otros se dieron a la fuga en diferentes direcciones. Los de la camioneta realizan un trasbordo en la calle Tomás de Berlanga a un automóvil Datsun color celeste. Personal del Servicio de Investigación Criminal observa los pasos de los asaltantes y los sigue a prudencial distancia hasta su guarida ubicada en las calles Francisco Cruz de Miranda y Mañosca, de la ciudadela Altamira, domicilio que también era vigilado por agentes de Inteligencia policial por actividades sospechosas de los AVC. De inmediato se dispone un operativo policial para cercar la casa. Los asaltantes al sentirse descubiertos abrieron intenso fuego en contra de los uniformados, hiriendo al teniente Euclides Mantilla y a dos policías. Ante la gravedad de la situación, la Policía realizó la evacuación de las personas de las casas vecinas e intentó una nueva incursión, momentos estos en los que llega el capitán Galo Miño Jarrín, quien se encontraba franco, tenía el día libre, pero al escuchar en su radio portátil lo que estaba sucediendo, a sabiendas de la peligrosidad de los subversivos y a pesar de no portar su chaleco antibalas, pero motivado por su valentía y espíritu profesional, concurre de inmediato al lugar para intervenir en el enfrentamiento. En medio del tiroteo, al intentar alcanzar un sitio estratégico en el segundo piso del inmueble, el capitán Galo Miño es alcanzado por una de las balas asesinas disparadas por los subversivos. Herido de gravedad es conducido al Hospital Militar donde minutos después informaron de su fallecimiento.

Al día siguiente, viernes 12 de septiembre de 1986, luego de una misa campal, sus restos fueron depositados en el Parque de los Recuerdos. A su velación asistieron distinguidas autoridades y personalidades de connotado prestigio nacional, como el Presidente de la República, Ing. León Febres Cordero, el Ministro de Gobierno y Policía, Luis Robles Plaza, Ministros de Estado, autoridades eclesiásticas, el Alto Mando Policial y la Cúpula de las Fuerzas Armadas, prestigiosos políticos de diferente ideología, compañeros policías de todas las jerarquías en servicio activo y pasivo, autoridades y personajes deportivos, amigos y familiares.

Mayor de Policía Galo Edmundo Miño Jarrín, nombre con el que se identifica al Grupo de Intervención y Rescate, GIR, una de las unidades especiales de reconocido prestigio en nuestra Patria y más allá de las fronteras, por su gran valentía y elevado profesionalismo, virtudes que fueran sembradas y cultivadas por hombres de la talla de Galo Miño, distinguido caballero de la paz que heroicamente ofrendara su vida en el sagrado cumplimiento del deber, un fatídico día jueves 11 de septiembre de 1986.

Galo Edmundo Miño Jarrín fue ascendido post mortem al grado de Mayor de Policía de Línea, otorgándole a la par la condecoración “Al Valor”, y también su baja del servicio activo de la Policía Nacional, por haber fallecido en actos del servicio, con fecha 11 de septiembre de 1986. El busto de su inmortal presencia, fue ubicado en la Avenida de los Héroes de la Policía Nacional, de la Escuela Superior de Policía «General Alberto Enríquez Gallo», crisol donde nacen y se forman con espíritu de Gladiadores los Caballeros de la Paz, hombres siempre dispuestos a sacrificar sus vidas en cumplimiento del deber.

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